Novedades12/12/2022

Tři způsoby, jak volba UV lampy ovlivňuje náklady na údržbu profesionálních kuchyní

Tři způsoby, jak volba UV lampy ovlivňuje náklady na údržbu profesionálních kuchyní

La elección de la lámpara UV influye considerablemente en los costes de mantenimiento de una cocina profesional a través de la eficiencia, la limpieza y la vida útil de la lámpara.

La radiación UV es una tecnología habitual de limpieza del aire en las cocinas profesionales, pero la elección del sistema adecuado influye de forma decisiva tanto en la eficiencia operativa como en los costes del ciclo de vida. El artículo identifica tres factores clave que los operadores de cocinas deberían considerar al evaluar las aplicaciones UV para el tratamiento del aire de extracción. Una descomposición eficaz de la grasa requiere la combinación de dos longitudes de onda UV. La UV-C, la tecnología tradicional a 254 nm, impide el crecimiento de bacterias y combate los microorganismos. La UV al vacío, por su parte, descompone eficazmente las partículas de grasa suspendidas en el aire y produce ozono para reforzar la limpieza del aire y eliminar los olores. Ninguna longitud de onda por sí sola alcanza resultados óptimos; el mejor rendimiento lo proporciona su combinación. Las lámparas profesionales Dual UV aportan una intensidad de 50 mW UV por centímetro cuadrado —el valor umbral necesario para la descomposición de las partículas de grasa— y mantienen el doble de intensidad en comparación con las alternativas habituales del mercado. La limpieza de los conductos y las cámaras de grasa influye directamente tanto en la seguridad contra incendios como en los costes de mantenimiento. El beneficio lo demuestra una escuela profesional de Helsinki: su instalación, con más de cien campanas CleanMaster, no ha requerido ninguna limpieza de conductos desde su instalación en 2017. La larga vida útil de las lámparas reduce la frecuencia de las sustituciones y los costes de mano de obra asociados. La tecnología Dual UV conserva, durante toda su vida útil de 16 000 horas, más del 96 % de su intensidad original y requiere una sustitución con la mitad de frecuencia que los sistemas de la competencia. Además, solo se necesita una lámpara por campana en lugar de dos.